Los porqués de la emigración colombiana

De Colombia escapan muchos compatriotas que huyen de una guerra que nada importa al resto del mundo, porque no es la guerra del petróleo ni hay en juego mayores intereses económicos.
Los vivos –entre ellos muchas viudas y huérfanos- muestran el rostro del dolor, la huella de la guerra. Pero no hay quien reclame la atención para ellos. No cuentan porque ninguna estrategia global se ve afectada por su sufrimiento.
Por eso importa tanto promover talleres de la memoria en las comunidades, para que no se olvide la injusticia acumulada, para que se genere confianza entre quienes se saben silenciados por los intereses en juego. Los que amamos la historia sabemos muy bien la mentira que encubren las síntesis apresuradas, que minimizan la compleja vida de las comunidades.
Exterminados muchos líderes sociales, existe el peligro de una versión distorsionada de una dramática historia de la vida de Colombia que ha obligado a miles de ciudadanos a dejar la tierra de sus mayores.
Por eso la importancia del testimonio de la cámara de Jesús Abad Colorado (http://www.facebook.com/pages/Jesus-Abad-Colorado/89003222812?v=info), que nos cuenta historias desde la mirada que hay detrás de la fotografía. Cuando la palabra enmudece es la hora de que hable la imagen.
Cedemos la palabra a un periodista honrado que huye de la generalización estúpida y que se propone abrir ojos y conciencias para que contemplen y se duelan del drama de un país maravilloso.
Les invitamos a invertir media hora de su vida en este vídeo, que es un testimonio de honradez y de valentía.
(http://www.pmasdh.com/2009/05/yo-enfoco-con-el-ojo-izquierdo-porque-esta-mas-cerca-del-corazon/ )